12 nov. 2008

3 jul. 2007

WONG KAR WAI

Un poeta de la imagen ...
Wong Kar Wai emigró a los cinco años a Hong Kong, donde ocurren la mayoría de sus películas. Es llamado un “poeta de la imagen”, muy influenciada por la nouvelle vague, especialmente Godrad y el autor italiano, Antonioni. Wai posee una sensibilidad para contar las historias más simples de una manera poética, donde nos hace sentir a los personajes sin tener que escucharlos hablar mucho, tan solo con la composición de la imagen, la música especialmente pensada para cada momento... Es un gran autor y director, que acostumbra a rodar sin guión, se deja llevar a través de los sentidos, de lo estético, ayudado por su director de fotografía, Christopher Doyle, con quien logran una composición incomparable.

28 jun. 2007

FILMOGRAFÍA

* My Blueberry Nights (2007)

* Eros (Segmento "La mano") (2004)

* 2046 (2004)

* Six Days (videoclip de Dj Shadow) (2002)

* The Follow (cortometraje) (2001)

* In the Mood for Love (Deseando amar) (2000)

* Happy Together (1997)

* Fallen Angels (1995)

* Chungking Express (1994)

* Ashes of Time (1994)

* Days of Being Wild (1991)

* As Tears go By (1988)

Trabaja el tiempo y el espacio de una manera única, buscando encuadres, formas de expresar miles de emociones en una sola secuencia que toma por desprevenido al espectador de una manera muy fuerte. Por ejemplo en el caso de “In the mood for love”, en un momento donde ella, Su Li Zehn va a comprar comida y sube las escaleras, la cámara la ve venir de frente y se queda en una luz, a los pocos segundos cruza él, Tony Leung, por debajo de la misma luz y baja las escaleras a comprar comida, cada uno en cámara lenta acompañados por su tema, la música les pertenece a ellos, y aparece en cada momento propio de ambos. Luego se lo ve comiendo a Leung, y a continuación se muestra esa secuencia misma secuencia en “tiempo real”, como realmente sucedió, y ambos se cruzaron en las escaleras, cuando el espectador piensa, hasta ese momento que no se vieron por unos segundos.

Otro momento se da en “Happy Together”, cuando Lai Yiu-fai se despide de Chang, su compañero de trabajo, en un baño sórdido, ambos enfrentados, se dan la mano y en una cámara rápida, sin uno advertirlo, se abrazan de una manera tan sentimental que emociona. Con eso se dicen todo, no necesitan hablar, no necesitan decir nada.

Los lugares donde filma, las locaciones, ambientes chicos, encerrados, como sus personajes dentro de sí mismos, asfixiantes. No importa donde filme, Hong Kong, Argentina, Taiwán, no importa lo recóndita que sea la locación, con la ayuda de la puesta de arte y especialmente con la cámara, logrando planos, donde los lugares pueden verse más amplios y más bellos.

2046 Fallen Angels
2046
En cuanto a la imagen, en mi opinión, rompe con todas las estructuras que uno conoce, que uno aprendió, abriendo nuevas posibilidades, no todo es tajante, cerrado, hay millones de vertientes por donde explorar.
Logra con el encuadre contar más cosas, buscando dejar aire detrás de la mirada, o usando una pared de referencia, en vez del hombro del personaje, mostrando pequeños detalles.

La música, Wong Kar Wai la trata como algo tangible en sus películas. Que se asocian a distintos personajes, distintos momentos y sentimientos. Uno es transportado por la música al estado de ánimo que deben transmitir los actores. Uno podría no mirar, sólo escuchar y tiene una idea de lo que sucede alrededor, en el film, que situación se está dando en ese momento, por ese tema en particular. Los personajes no necesitan hablar entre sí expresarse, entre ellos, las historias se desenvuelven al final, son un largo recuerdo del pasado que es mostrado como el presente, hasta darnos cuenta que no es así.

La música nos lleva a bailar, nos hacen danzar a su ritmo, al ritmo de la imagen y de los personajes, con ellos. Uno adivina de qué forma bailar, cuál es el mejor ritmo que los acompañará en cierto momento, y también cuando cambiar de pareja, cuando cambiar la focalización.

Happy Together

2046 Los hombres son mostrados como mujeriegos, aventureros, desapegados al amor, incapaces de logar algo íntimo y real con otro. A medida que avanza la película, nos vamos dando cuenta, en algunos casos, como 2046, que lo que lo ha convertido así fue porque le han roto el corazón, y al igual que aquellas mujeres se quiere proteger. O como en el caso de Happy together, donde Lai Yiu-fai se marcha, dejando a Ho Po-wing , su novio quien lo trataba mal, dejándolo sólo en Buenos Aires, dándose cuenta que había perdido a su gran amor, que lo había descuidado, mientras él, luego de haber sufrido tanto, puede pensar en un futuro un poco más ameno y alegre.

In the mood for love Esta es la historia de dos matrimonios que alquilan piezas en apartamentos contiguos. Va pasando el tiempo y entre situaciones cotidianas, ambos se enteran, de manera simultánea, que sus respectivos cónyuges, de quienes no son nunca mostradas las caras, tienen una relación. Ambos personajes, lastimados, buscan consuelo entre ellos, pero no pasional, sino emocional, por empatía, para hacerse compañía en momentos de plena soledad. Ella no puede dejarse llevar otra vez por un amor que le romperá su corazón.
Happy Together Esta historia relata la relación de una pareja, dos hombres, un, Lay Yu-fai, está absolutamente enamorado de su pareja, pero éste lo lastima constantemente abandonándolo y volviendo a buscarlo, incitarlo a volver a amarlo y él siempre cae. Hasta decir basta, pero para eso debe irse lejos, a las Cataratas del Iguazú. Sabiendo que no superará su amor pero con un poco de entusiasmo hacia un futuro incierto.
Androide en el tren 2046

Este tren sale de vez en cuando y nadie se puede bajar, es el tren del recuerdo. Cuando se cuenta la historia del pasado, Su Li Zhen vive triste porque su padre no la deja irse con un hombre chino. Pasa tiempo con Chow y él se enamora, pero ella queda atrapada en la historia del escritor (Chow) como una androide con memoria a corto plazo que ha olvidado lo que es sentir. Tanto ha sufrido que ya no le quedan lágrimas por llorar.

Los personajes susurran sus palabras,

las sueltan a la nada, al fondo de un árbol, de una piedra, de una grabadora...

Sus amores no se realizan, no se concluyen. Viven sumisos a no sufrir más, ya fueron golpeads por la vida, ya experimentaron el desamor.

No admiten lo que sienten, prefieren callar y llorar en soledad, en silencio.

Transmiten sus penas a escondidas, por miradas, gestos, su voz o sonrisas que no están.

Aman sin ser correspondidos, por eso tanta fragilidad, se desarman por ese otro que siempre se va. Se desviven por un suspiro que no llegará. Desaparecen entre la niebla y se marchan silenciosos y en paz.

Son prisioneros de amores

que quisieran negar...

Las películas de Wong Kar Wai cuentan historias sencillas, de amor, desamor, desamparo, soledad, sentimientos profundos que se encierran en el alma de los personajes.

Describe el pasado de corazones rotos, rupturas, historias de amantes, de búsquedas.

Siempre están solos los personajes, empiezan y terminan de la misma manera. Siempre huyen de algún lado, y vuelven a huir después. No se quedan en un solo lugar porque el amor que sienten por el otro es tan fuerte que la ruptura del corazón es aún más profunda y esa ruptura la hacen tangible marchándose.

Los personajes se encuentran atascados en una historia que sienten inconclusa y no les permite avanzar, así se presentan al inicio de las películas, y sólo hasta el final, nos damos cuenta que hablaba del pasado, que el narrador desaparece en los últimos minutos y la imagen nos muestra como han superado esa situación de atascamiento en un sentimiento, como el marcharse los ayudó tal vez.